Aprende a identificar el well-being washing para implantar medidas de bienestar con impacto en tu empresa
Compartir
El término “well-being washing” es un concepto que puede hacer mucho daño al bienestar mental en las empresas si no lo identificamos a tiempo y actuamos en consecuencia. Está ligado al que conocemos como “greenwashing”, que se refiere a las acciones que van contra del medioambiente en empresas que dicen estar comprometidas con la ecología. Esto tiene consecuencias graves para el consumidor, que es engañado, pero también para el medio ambiente, ya que no se introduce ningún tipo de acción que vaya en dirección de mejora, tan necesaria hoy en día.
En el terreno del bienestar emocional en empresas, es un concepto que enfatiza el compromiso público que hacen con el bienestar de sus empleados y el apoyo a la salud mental, pero sin respaldarlo con beneficios tangibles para sus trabajadores. En otras palabras, es hacer que los servicios ofrecidos parezcan más completos, serios o profundos de lo que realmente son.
Estas son 7 maneras de identificar el “well-being washing” en tu empresa, basándonos en los 7 pecados del “greenwashing”:
- Utilizar estrategias superficiales, poco holísticas y a menudo descontextualizadas: por ejemplo, fruta, clases de yoga o escritorios de pie, sin más.
- Hacer grandes gestos, pero de forma puntual. Por ejemplo, traer un día a un experto en burnout, pero después no saber contestar a la pregunta de un empleado sobre qué necesita saber dónde acudir si está quemado.
- Escuchar solo a unos pocos, normalmente a la mayoría. Un ejemplo pueden ser acciones de bienestar únicamente dirigidas a familias y a aquellos que tienen hijos, sin tener en cuenta a los empleados solteros y sin hijos.
- Poner demasiado el foco en el empleado y en lo que debe hacer. Es importante aclarar que el bienestar está en mano de todos, pero la empresa tiene una responsabilidad que debe cumplir.
- Recurrir a formas inadecuadas de medir las acciones y el impacto de éstas. Es esencial medir y evaluar, pero tenemos que hacer que tenga sentido. Por ejemplo, no podemos evaluar los riesgos psicosociales de la compañía con una encuesta a un solo equipo.
- Intentar satisfacer a todos con una única solución: las personas y su salud mental requieren de soluciones adaptadas.
- Desligar el bienestar de la cultura de la empresa. Si tenemos una cultura empresarial centrada en el bienestar, las acciones deberán ir dirigidas hacia allí.
¿Qué podemos hacer?
Si bien son muchas las situaciones que nos podemos encontrar, y estoy segura de que muchos lectores podrán encontrar ejemplos más específicos, de manera general os podemos dejar estas ideas para empezar a implantar medidas de bienestar con impacto:
- Ser honestos: no tenemos que ser perfectos. Es importante reconocer la necesidad de cambio y estar tomando acciones al respecto.
- Establecer un plan de acción, ya que lo que hagamos deberá organizarse y medirse.
- Comunicar este plan de acción, el propósito y el valor: ser transparentes sobre las metas, y los recursos que se tienen.
- Escuchar a los empleados: preguntar es la clave. Como decíamos antes, cada persona necesitará una aproximación diferente. Esto no quiere decir que tendremos que tener acciones para todos, sino que, al preguntar bien, podremos hacer una segmentación que permita conocer esas necesidades propias.
- Aterrizar las expectativas: no apuntemos a resolverlo todo en el mismo momento. Llegaremos más lejos yendo poco a poco y plantear esto como un proceso de cambio.
- Ser pacientes: todo cambio necesita tiempo, tanto para implantarse como para ver sus resultados.
Estos son algunos de los ejemplos que más han funcionado cuando se quieren implementar estrategias de impacto, que apoyen el crecimiento personal y bienestar mental dentro de la empresa.
En ifeel trabajamos para ayudar a las empresas a progresar comprometiéndose con el bienestar mental de los empleados. Para lograrlo, nuestro equipo de psicólogos expertos en bienestar laboral ha creado una solución única para empresas que acompaña a los departamentos de Recursos Humanos en la consecución de sus objetivos, inspirando el crecimiento de sus equipos.
Por último, plantéate, “Si mi empresa fuera un jardín, ¿me voy a centrar únicamente en una flor o quiero que todo crezca de la mejor manera?”