Consecuencias de la pandemia en la salud laboral
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Las consecuencias de la pandemia de la COVID-19 afectan a una gran cantidad de población, no solo por la propia enfermedad, sino por las secuelas posteriores a nivel físico, mental, social y laboral.
A nivel de afectación de la salud mental en el mundo laboral tenemos que destacar que, ya en el año 2010, antes de la pandemia, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) había incluido los trastornos mentales y del comportamiento en su lista de enfermedades profesionales y la OMS el síndrome del trabajador quemado como un problema asociado al empleo. Según ambas organizaciones, se estiman unas pérdidas de más de 12.000 millones de días de trabajo debido a la depresión y a la ansiedad que se pueden traducir en gasto económico de billones de euros a nivel mundial.
En el año 2020, el Consejo General de Psicología calculaba sobre diez millones los españoles en riesgo de presentar problemas psicológicos derivados de la pandemia. Estas personas podrían presentar síntomas relacionados con miedos, ansiedad, tristeza, adicciones, distorsiones cognitivas, ideación suicida y baja motivación. Si a esto le sumamos nuevas formas de trabajar, sobrecarga, inseguridad laboral, pérdida de empleo y exposición al sufrimiento ajeno, nos acercamos a unos niveles de fatiga que, aún en el mejor de los casos, afectarán al rendimiento laboral e incluso al abandono del empleo.
En marzo de 2022, un informe de la OMS sobre la prevalencia de la ansiedad y de la depresión muestra un aumento del 25 % en todo el mundo, indicando que «solo es la punta del iceberg».. Entre los factores causantes del aumento de ansiedad y depresión estaría la tensión ocasionada por el aislamiento debido a la pandemia, soledad, preocupaciones económicas y cansancio. Dicho informe manifiesta que los efectos de la pandemia quedaron patentes en la salud mental de los jóvenes, subrayando el riesgo de suicidio o comportamientos autodestructivos que afecta desproporcionadamente a este grupo de edad y que será nuestra fuerza laboral del futuro.
Como se indicaba con anterioridad, la salud mental de los trabajadores empeoró desde la pandemia, presentando notables dificultades en la gestión del estrés y fobias que derivan en problemas de ansiedad y depresión. En España, según datos del INE, un 40 % de los trabajadores y más de la mitad de los empresarios confiesan sufrir estrés, primer problema de salud mental y segundo problema de salud general más frecuente en el entorno laboral tras los trastornos musculoesqueléticos. Debemos tener en cuenta que estos problemas llevan asociados efectos físicos y emocionales que repercutirán en el ámbito laboral a nivel de absentismo, rendimiento y productividad, de ahí la importancia de prestar atención a factores psicosociales y organizativos para aumentar la seguridad y salud de los trabajadores y prevenir secuelas.
Mª Teresa Hermo López
Psicóloga sanitaria y profesora de Psicología del Trabajo en la Escuela de Relaciones Laborales y Recursos Humanos de Lugo