Liderar con éxito las organizaciones en la sociedad digital

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En los últimos años estamos asistiendo a grandes cambios en las empresas, grandes, medianas y pequeñas, públicas y privadas. La transformación digital se ha convertido en un auténtico acelerador que ha dado lugar a múltiples cambios en las compañías, no solo a nivel tecnológico, sino también organizativo. Los equipos son muy distintos a como lo eran hace solo unos pocos años: hiperconectados, sin fronteras, trabajando en unos mercados internacionalizados con la globalización como bandera. Nos movemos en un entorno digital y de movilidad.

Esto, a su vez, ha supuesto un salto cualitativo en aspectos como la diversidad y la cohabitación generacional, con nuevas y no tan nuevas generaciones que han tenido que adoptar sí o sí la digitalización. Hoy en día nos encontramos con cuatro generaciones muy diferentes entre sí que coinciden en las mismas empresas: boomers, generación x, millenials y zeta. Cada una de estas generaciones tiene sus propias características, sus propias necesidades, que en muchos casos se encuentran en las antípodas unas de otras. Y en las empresas tenemos la obligación de escuchar y entender a cada persona. Porque cada una de ellas ha sido, es y será única.

En esta nueva realidad, y cada vez más, es indispensable mantenernos conectados y, con ello, mantener e incluso potenciar un sentimiento de pertenencia que debe ser más que un pilar para cualquier organización. Y ello, a pesar de las distancias físicas y culturales.

Este nuevo escenario, lleno de cambios, requiere también un nuevo liderazgo, un liderazgo lleno de inteligencia emocional que comprenda a las personas, que domine las claves para conectar entre profesionales y con la compañía y con la escucha activa como principal activo.

Hace no tanto, hablar de un trabajo para toda la vida como el gran sueño a nivel profesional era lo normal; hoy en día no se busca esa estabilidad. Los nuevos profesionales cada vez más buscan cosas diferentes, que antes a lo mejor eran importantes, pero no indispensables. Hoy, si el profesional no lo encuentra, lo tiene muy fácil: busca en otro lugar, igual en otro país o en otro continente. Nunca había sido tan fácil cambiar de compañía.

El trabajo fijo ha dado paso al trabajo que llena, que llena también a nivel personal; al trabajo que haga feliz, que permita la conciliación, que se identifique con valores como la sostenibilidad. Las nuevas generaciones quieren un trabajo en una empresa de la que se sientan orgullosos, con unos principios que puedan hacer suyos y que, en definitiva, les ayuden a sentirse más realizados. El sueldo ha dejado de ser lo más importante.

No es un cambio menor. Nos encontramos en un momento de transición hacia un nuevo modelo que, más que nunca, tendrá a la persona en el centro de todo. No dejemos de mirar hacia adelante e intentar adelantarnos a lo que nos depara el futuro. Son muchos los cambios que esta década nos está trayendo, y más los que, seguramente, tendremos en los próximos años. Apostemos por líderes capaces de adelantarse a ese futuro hecho presente; que lideren desde y para las personas; apostemos por liderar con éxito las organizaciones en la sociedad digital.

Imagen de Ángela Souto González
Ángela Souto González

Talent Acquisition Manager en Altia